Durante años hemos recopilado las rutinas de los alumnos que han conseguido plaza en la primera o segunda convocatoria. El patrón es sorprendentemente repetitivo.

No es cuestión de horas

La mediana está en 5–6 horas de estudio efectivo al día, no 10. Pero hay una regla de oro: el estudio se mide en sesiones de 50 minutos con descanso real de 10 — nunca en horas seguidas.

Bloques fijos, flexibilidad dentro

Mañana: temario puro. Mediodía: descanso y pruebas físicas. Tarde: test, psicotécnicos, repaso de la semana. Los bloques no se negocian. Lo que se hace dentro del bloque sí se adapta.

Repaso espaciado

El temario olvidado no vale lo que el temario estudiado. Sistema de fichas con repaso a 1 día, 3 días, 7 días y 21 días. Es la única forma comprobada de consolidar memoria a largo plazo.

Lo no negociable

Dormir 7–8 horas. Hacer simulacros reales semanales. Corregirse con honestidad. Y hablar con otros opositores — aislarse es la trampa número uno.